Unicaja pidió a la CNMC fijar la distancia entre sucursales a media hora en coche

Unicaja Banco consideró restrictivo el análisis a un nivel tan desagregado sobre la presión competitiva que realizó la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) previo a autorizar la operación de fusión con Liberbank. La entidad defendió que debía considerarse un intervalo superior a 30 minutos de desplazamiento en coche entre una sucursal y la siguiente más cercana a la hora de medir la exclusión financiera en las zonas rurales. El organismo presidido por Cani Fernández rechazó rotundamente este planteamiento y aplicó en su examen una distancia a pie de 20 minutos hasta la oficina más próxima. 

Para justificar su proposición, el banco andaluz hizo alusión a la utilización en España de la banca online y al "carácter habitual" en zonas rurales de los desplazamientos entre municipios para realizar gestiones y operaciones comerciales. Es decir, que pretendía que la CNMC realizara un análisis más flexible teniendo en cuenta las posibilidades que ofrece Internet y por el hecho de que las personas que viven en la 'España vaciada' están acostumbradas a recorrer distancias más largas por carretera. "Un análisis competitivo realista debería tener en cuenta la presión competitiva de las oficinas de entidades bancarias ubicadas en códigos postales adyacentes", señaló la entidad en el informe que detalla el expediente de la operación de fusión con Liberbank, publicado recientemente tras resolverse las distintas confidencialidades.

A la Dirección de Competencia no le convenció esta postura debido a que considera que una distancia en coche superior a la media hora no garantiza que los clientes puedan barajar como viables las opciones competidoras. De hecho, objetó a Unicaja asegurando que esa idea no puede ser aceptada porque las zonas rurales están caracterizadas por el envejecimiento de la población y las consecuentes posibles limitaciones de movilidad. Por ello, para revisar la presión competitiva es necesario tener en cuenta distancias a pie razonables. "Un análisis de distancias isócronas de 1,5 kilómetros, que supone tener que caminar unos 20 minutos a la sucursal más cercana, representa el análisis adecuado", sentenció. 

Rechazó la forma propuesta de Unicaja porque en las zonas rurales la población está más envejecida y hay limitaciones de movilidad 

Se da la circunstancia de que entre menos distancia se tenga en cuenta a la hora de analizar la presión competitiva, más riesgo existe de que un banco se sitúe en situación de monopolio u oligopolio en un área geográfica concreta. Al ampliar la extensión analizada, se entiende que habrá más posibilidades de encontrar competidores y, por ende, de evitar que la CNMC imponga la obligación de asumir una serie de compromisos en una operación de consolidación bancaria. 

Teniendo en cuenta las exigencias finales de revisión, Competencia autorizó la absorción de Liberbank por parte de Unicaja siempre y cuando 'parcheara' los problemas de concentración localizados, que sobre todo se detectaron en la provincia de Cáceres. Además de las obligaciones comerciales relacionadas con la imposibilidad de empeorar condiciones a los clientes en situación vulnerable, el nuevo grupo debía responsabilizarse de prevenir la exclusión financiera en las localidades donde solo quede una sucursal tras decidir cuáles son redundantes, en la cual no podrá bajar las persianas durante al menos un periodo de tiempo.

En el informe, Unicaja aseguró que existía escaso solapamiento geográfico y una alta complementariedad entre su red comercial y la de Liberbank. No obstante, confirmó que contemplaba llevar a cabo cierres a lo largo de 2021 en ejecución del proceso de racionalización de la red. Precisamente la entidad anunció hace unos días a la representación sindical que pretende dar salida a 1.513 empleados y cerrar 395 sucursales, el 37% del total, como resultado de esta fusión. En cualquier caso, la CNMC recoge en su informe que Unicaja "no parece estar contemplando dentro de su plan de racionalización el cierre de sucursales en ninguno de los códigos postales problemáticos". 

Ha planteado cerrar 395 oficinas tras asegurar que existía escaso solapamiento y alta complementariedad

El banco que se ha constituido tras la absorción de la antigua caja asturiana mantiene una posición de referencia en cinco comunidades autónomas: Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha y Castilla y León. También está presente en otros territorios como Madrid, Ceuta y Melilla. Pero sobre todo se anota importantes solapamientos en casi una veintena de códigos postales en la provincia situada al norte de Extremadura, que previsiblemente llevará al cierre de una parte de las oficinas. 

En cualquier caso, son concretamente tres los códigos postales en los que solo quedará el nuevo grupo y un único competidor: 10630, 10640 y 10830. En los dos primeros compite con Cajalmendralejo. La CNMC recuerda que, si bien podría pensarse que las cajas rurales pudiesen ofrecer servicios más ventajosos, análisis recientes han permitido concluir que los productos que ofrecen no serían, en diversos casos, más atractivos, ya que incluyen condiciones de vinculación más estrictas para poder evitar el pago de comisiones, frente a la oferta de otras entidades bancarias. En el tercer código compite con una oficina de Banco Santander. Para llegar a la siguiente a sucursal más cercana, los habitantes de estas zonas tendrían que desplazarse varios kilómetros. Entonces encontrarían algún CaixaBank Agrobank, un Abanca o algún cajero automático de España Duero Banco.